/Taller de Interioridad en Aguascalientes

El 20 y 21 de enero se realizó una experiencia de interioridad en la ciudad de Aguascalientes en la que participaron 40 personas de la primaria, secundaria y bachillerato.

Fue un grupo abierto y dispuesto, que disfruto de un primer acercamiento a la Interioridad.

La coordinadora Doris de preescolar y primaria menor, nos narra su vivencia personal.

Al asistir a una experiencia de interioridad como la que viví este fin de semana me quedo con el alma en añoranza…en espera de darme momentos para seguir sondeándome…conociéndome …conectándome con mi esencia…en ese espacio de mi ser donde está el Dios que me habita…donde está siempre en la dulce espera de que yo me encuentre con Él pues solo encontrándome con Él de esta manera es como realmente me encuentro conmigo misma, me reconozco y me puedo encontrar con mi hermano…pero verdaderamente encontrarme con él…con su verdadero ser.

De todo lo vivido lo que más me gusto fue ser “el corazón del otro”.

Descubro primero que en verdad los ojos si son las ventanas del alma…y vaya que lo son!!!

Al dejarme llevar por mi compañera para quien fui “su corazón” me doy cuenta que el diálogo que se estableció con la mirada y el contacto de su mano en mi mano al conducirme, es más profundo…más sincero…más claro…más respetuoso…de más escucha…más diálogo que cualquier otro que yo haya entablado con ella…pues es un diálogo que “habla” desde la esencia de una persona a la esencia de la otra y ahí no caben los formulismos ni los convencionalismos…es “sentir” a la persona en su verdadero y auténtico ser.

Creo que es muy importante …que es urgente permitirnos estos momentos y hacerlos llegar a los niños, vivimos en un mundo en el que existimos hacia afuera de nosotros mismos y esto hace que perdamos la cara humana, nos conectamos desde periferias exteriores que no dejan conocer lo que realmente es una persona y esto nos va deshumanizando, primero hacia nosotros mismos luego hacia los demás generando un mundo en donde ya no hay contacto con el ser humano que habita nuestro cuerpo material y por lo tanto ya no importa lo que el otro sienta pues ni mi propio sentir me importa….es necesario crear espacios que nos conecten con nosotros mismos para poder conectar con el otro…solo así podremos ser verdaderos seres humanos habitando un mundo de seres humanos.

Gracias por su tiempo, por su espacio, por enseñarme que aún es tiempo de recuperar lo más valioso de mi persona…mi yo humano…verdaderamente humano… y ponerlo al servicio del otro.

Ma. Dolores Moreno V.