Haiti Marista


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El sismo del 12 de enero y las obras maristas



Información de las Comunidades Maristas en Haití, después del
Sismo del 12 de Enero de 2010 (Texto del 16 de enero).


Hno. Sergio Cáceres Vera. fms


Después de varios días de lluvia ininterrumpida que no nos permitió iniciar clases desde las vacaciones de navidad, el martes 12 parecía que el sol brillaba y todo volvería a la normalidad, pero no fue así, pasadas las cuatro de la tarde, mientras trabajábamos en casa, tres temblores de no menos de unos cuantos segundos nos hicieron salir corriendo de nuestra casa.

Para muchas personas aquí en Haití es algo muy raro lo que han vivido, desde hace 250 anos no se experimentaba un temblor de tierra en el país, toda la población estaba extranada, desconcertada. En nuestra comunidad y población de Dame-Marie no hubo danos materiales. De inmediato las comunicaciones se bloquearon, todo mundo quería saber sobre sus familiares en la capital, Puerto Príncipe, o en otras partes del país. Las noticias fueron llegando lentamente por la tarde noche y eran desalentadoras.

Por medio del internet supimos lo terrible que había sido en la capital y que habrían más réplicas durante la noche, nadie durmió en su casa, yo pasé la noche afuera, con muchos vecinos, hasta que la lluvia nos dispersó, pasé el resto de la noche, junto con el H. Frantzley, dentro de la camioneta, !Qué noche tan terrible!, sin dormir, con lluvia y como siete réplicas más, la última réplica pasada la media noche.

El miércoles en la manana, las cosas no mejoraron, mientras la gente lograba hacer contacto con sus familiares de la capital se oían los lamentos por todo el poblado. La comunicación por telefonía celular, que es la que se emplea mayoritariamente en el país, estaba casi colapsada. Incluso hasta el día de hoy (16 de enero), muchas personas siguen con la angustia de no saber noticias de sus familiares.

En nuestras obras maristas (Dame-Marie, Latiboliere y Jérémie) no registramos ningún dano grave, pues estamos retirados de la capital. En estas comunidades los hermanos estamos bien y con la incertidumbre de saber qué se puede hacer y cómo; No sabemos si las clases se reiniciarán este lunes 18 de enero en nuestras obras.

Hasta el día de hoy no tenemos contacto directo con el h. Yvon Deschamps quien residía normalmente en la capital y es el Ecónomo del Sector Marista de Haití, pero nos hemos enterado por otro medio que él se encuentra bien aunque la casa de Villa Manrese fue gravemente afectada con un resultado incierto de dos heridos (según unas fuentes) o de 4 personas muertas (según otras fuentes).

De entre los familiares de los hermanos y formandos haitianos, sabemos hasta el momento de un primo de un Escolástico y un hermano de un Postulante que están muertos, los otros ya han confirmado que sus familiares están bien y unos pocos todavía no tienen noticias. Ayer en la noche, el H. Frisnel fue a la capital para contactar con sus familiares y con los familiares de otras personas y hermanos que le pidieron ese favor. El viaje de más de 8 horas a la capital en camioneta debió haber sido más difícil para él pues muchos sobrevivientes están haciendo a pie un éxodo desde la capital, donde estaban estudiando o trabajando, para regresar a sus pueblos de origen.

Por estos días de enero contamos con la visita de 6 hermanos escolásticos haitianos de primer ano que harían su visita de familia y algunas prácticas educativas en nuestras obras, desgraciadamente su estancia se ha modificado completamente y no sabemos si podrán dejar el país a finales de este mes como se tenía programado para continuar sus estudios universitarios en México.

Finalmente, sabemos que los poblados donde tenemos los centros de misión marista seremos afectados por la carencia de recursos, mercancías, combustible y alimentos que venían desde la capital. Así como las personas de esas poblaciones que vendían sus productos del campo en la capital. Ya desde ahora, conseguir combustible en Puerto Príncipe es un problema que nos llegará muy pronto.




Información después de las visitas de varios hermanos a la Capital
(Texto del 19 de enero de 2010).

Hno. Sergio Cáceres Vera. fms


Desde hace varios días, algunos hermanos haitianos han estado haciendo viajes a la capital para traer a sus familiares y algunos conocidos. Los hermanos Jourdin y Fabrice viajaron el viernes 15, el H. Frisnel viajó el 16 y también el 18, junto con el H. Frantzley. Todos ellos fueron y vinieron el mismo día, pues no hay lugar dónde pasar la noche ahí, la pasan manejando y regresan a casa en la madrugada. Es fatigante no sólo física sino mentalmente, hay que cerrar un poco la conciencia y dejar abiertas las manos y el corazón. !Es real! – me comenta el H. Franztley a su arribo el día de hoy en la manana.

Cada viaje a la capital les ha permitido tener contacto con el H. Yvon que se encuentra “viviendo” en los jardines de Villa Manrese. Él está bien de salud, viviendo con la gente la situación, pero como todos, se encuentra cansado y agobiado. Comenta que él se encontraba en su oficina (tercer piso) cuando sucedió el temblor, su oficina quedó inservible y él tuvo que saltar hacia el jardín trasero para poder descender. Los cadáveres en Villa Manrese continúan bajos los escombros, no hay equipo ni maquinaria para retirar el edificio colapsado, todavía no se conoce el número exacto de las víctimas de la casa, pero puede ser que sean más de cuatro. El H. Yvon le dijo al H. Frisnel que está tratando de dejar todo en regla (era el ecónomo de villa Manrese y del sector Marista de Haití) y luego regresa a Canadá.

La experiencia de transitar por la ciudad resulta muy difícil, hay muchas calles cerradas, los cadáveres siguen ahí, en la calle, al igual que los sobrevivientes. El olor es penetrante y una lluvia en estas circunstancias sería catastrófica, una epidemia está en puerta. Parques públicos han sido convertidos en panteones. Se puede apreciar movimiento de rescate en edificios donde había personas importantes o donde se escuchan pedidos de auxilio, en los otros lugares todo está como después del temblor, los cadáveres siguen ahí. En algunos sitios son los familiares y amigos de las víctimas que retiran los escombros con sus manos.

La gente está sin alimento pero lo más solicitado es el agua, hay personas que llevan días con mucha sed. Se sabe que la ayuda está en el aeropuerto, pero no hay ni gobierno ni iglesia que pueda organizar la distribución, pues ambos han sido danados en su estructura y en su personal, ellos mismos son damnificados. Se comenta que la iglesia perdió alrededor de 200 sacerdotes, seminaristas y formandos y que no hay una sola comunidad religiosa que no tenga pérdidas materiales y humanas.

El día de hoy, los hermanos Frisnel y Frantzley llegaron con otra camioneta, la que tenía el H. Yvon a su servicio. Pues el objetivo de este segundo viaje de Frisnel era traer más gente de la capital (como unas 30 personas que habían solicitado), pero a pesar de que ya habían contactado con las personas desde aquí, en la capital les fue imposible entrar en comunicación por teléfono celular con ellas: “puedes estar todo el día intentando y nada” – dijo el H. Frisnel. Aún así, pudieron traer alrededor de unas 20 personas, pero en los viajes anteriores habían traído 20 personas en cada camioneta. Tuvieron qué comprar diesel en las calles, en la reventa, con un costo de hasta 70 dólares haitianos por galón (alrededor de $8 US).

En la ruta se encuentran muchas personas caminando, saliendo de Puerto Príncipe, regresando a sus pueblos, algunos consiguieron ser transportados de la capital hasta “Les Cayes” y de ahí se vienen caminando, son como 5 horas en camioneta para llegar a Jérémie.

?Cómo ayudar? ése es el gran dilema, nosotros teníamos un contacto directo en la Capital para todo eso de recibir ayudas, era el H. Yvon, pero ahora él también está damnificado y sin un lugar donde vivir. El H. Frisnel comenta que lo mejor sería enviar la ayuda económica a la provincia marista de Canadá, pues ellos son los responsables del sostenimiento económico de nuestro sector y el dinero nos llega de ahí sin problemas. Aunque los bancos todavía no están laborando, por la radio ya han convocado a sus empleados para comenzar a laborar en esta misma semana. Tal vez faltará reunir al consejo del sector para tomar una decisión de dónde y cómo se va a canalizar la ayuda que nos están ofreciendo.

Finalmente, a una semana ya del temblor, las actividades escolares siguen sin reanudarse en esta región, algunos comentan que es un tiempo de duelo que se va a mantener unas semanas. Hoy están programadas varias actividades en cada localidad por parte de la Iglesia Católica. En algunos pueblos habrá adoración al santísimo y en otros una Eucaristía, todo esto a las cuatro de la tarde (hora del temblor), para orar por los muertos y heridos.

PD: Una nota que me olvidaba de compartir también es el caso de las postulantes hatianas de las hermanas maristas, ellas realizaron su postulantado en México y por estas fechas están por aquí para hacer los trámites de visa para su experiencia de noviciado en Brasil. Ellas vivieron estos acontecimientos en Puerto Príncipe y estos últimos días hemos tenido contacto con Jazmín quien tiene noticias de que todas están bien.




Información sobre las líneas de acción y ayuda en nuestras obras.
(Texto del 7 de Febrero)


Hno. Sergio Cáceres Vera. fms


Ya estamos a casi un mes del temblor del 12 de enero y ayer en la capital, mientras se retiraban los escombros de uno de los colegios derrumbados para enterrar los cadáveres, se encontraron a tres estudiantes vivos aún. Aquí en provincia seguimos sin iniciar clases, tal parece que manana empezarán en algunos colegios, pero será sobre todo iniciar procesos de inscripción para los jóvenes y ninos que estaban estudiando en la capital y que ahora vienen a vivir con sus parientes de estos lugares. Se estima que más de 100, 000 personas arribaron a nuestra región, sea en barco, autobús, camionetas o a pié.

Es increíble todo lo que se puede escuchar en las calles a raíz de esta situación, unos creyeron fielmente al presidente Chávez y aseguran que esto es obra de los americanos, pues ellos quieren apoderarse de Haití. Los protestantes están repartiendo panfletos con informaciones que atemorizan más a la población: “habrá tres días de total oscuridad…” “hay que aplacar la cólera de Dios con oración y penitencia…” Por todo el país se tienen jornadas de oración, peregrinaciones, novenas, verdaderamente la gente tiene miedo, muchos siguen durmiendo fuera de sus casas aquí en Dame-Marie, la población está muy mal informada por estar tan retirada de la capital. Eso será lo primero que haremos una vez que las clases se reanuden, dar información veraz y clara.

Cambiando de tema, en nuestras tres comunidades se empezaron a organizar algunas encuestas entre la población, para saber quiénes tienen inquilinos nuevos y que, por su extrema pobreza no pueden ayudarles más. En la comunidad de Jérémie, los postulantes realizaron un censo entre sus alumnos de la catequesis y empezaron a ayudar a 22 familias que están en situación de mucha necesidad por las nuevas bocas que tienen que alimentar. Ahí les reparten, una o dos veces por semana, una bolsa de arroz o trigo.

En Latiboliere, recibieron ayuda de la institución que apadrina a los estudiantes, cada uno recibirá una cantidad en efectivo. Para la demás población, será la comunidad, con ayuda de las encuestas realizadas por los miembros del grupo REMAR, quienes propondrán líneas de ayuda inmediata. En Dame-Marie, seguimos con la distribución de arroz entre las personas más necesitadas y pronto, una vez recibida la ayuda económica, se empezará el apoyo a nuestros maestros, empleados y personas necesitadas que diario recurren a nuestra puerta.

El consejo del Sector Marista de Haití se reunió el domingo antepasado para definir líneas de acción generales que se realizarán en nuestras obras con la ayuda económica recibida de las obras Maristas de México y del extranjero. Ahí se definió lo siguiente:

  • Ayudar a los familiares de nuestros hermanos haitianos y sus inmigrados.


  • Ayudar a nuestros empleados que han perdido miembros y sus inmigrados.


  • Ayudar a nuestros profesores de las escuelas maristas que se encuentran en una situación parecida y que no han recibido ningún salario en enero, pues no ha habido clases.


  • Ayudar a los inmigrantes que llegaron a las familias que ya estaban en situaciones precarias, sobre todo repartiendo alimento.


  • Ayudar a los estudiantes que dejaron la capital y que el ministerio de educación nos pide recibirlos en nuestras escuelas, sin importar que nuestras clases ya están llenas (en séptimo grado ya teníamos 72 alumnos en un salón), la mayoría no podrá pagar los gastos escolares.


Muchas gracias a todos los que colaboraron en las campañas realizadas en nuestros colegios Maristas, ya hemos empezado a recibir su ayuda económica. La gente está verdaderamente muy agradecida, pues cada vez es más difícil conseguir alimento por sus propios medios, ya que todo se ha duplicado en valor, el pan sigue costando lo mismo, pero es a la mitad de su tamano anterior, el saco de arroz de primera calidad que costaba 160 dólares haitianos, ahora no lo podemos comprar, nos conformamos con el arroz de segunda (más sucio y un poco más difícil de cocer), que cuesta 270 dólares haitianos actualmente.

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